Poner una pesada losa de piedra encima de las tumbas era más que un capricho ornamental: los antiguos sabían que a veces los muertos se levantaban y que era mejor intentar entorpecerles el camino. Así, como un muerto viviente pero de blanca sonrisa, Pedro Sánchez se ha recorrido los pueblos de España atrayendo a su causa a más de la mitad de los militantes —un porcentaje mucho mayor de despeñaperros para arriba—, en un trabajo que algunos en su partido consideraron inútil toda vez que, puesto que había sido decapitado, debería estar muerto. Sin embargo, puño en alto y recuperando como himno una Internacional que en Ferraz, desde que el partido abandonara el marxismo por imposición de Isidoro, allá en …

Publica hoy El Mundo un magnífico reportaje a partir de la publicación de “En defensa de la conversación” (Ático de los libros, 2017), un ensayo de Sherry Turkle en el que esta psicóloga explica cómo está cambiando nuestro comportamiento la interacción continua con las nuevas tecnologías. Y muy en especial, el hecho de no estar jamás a solas con nuestros pensamientos, proceso clave para ser capaces de generar un pensamiento crítico.

Una de las funciones principales de la prensa es, a mi modo de ver, la de ayudar a formar una ciudadanía más crítica, base indispensable de cualquier democracia. Esto es, una ciudadanía capaz de deconstruir e interpretar las informaciones que recibe. Mal cumple el periodismo con ese fin si cae en las trampas que constantemente le tienden quienes sacan provecho de la información que se consume sin saborear, de la bulimia informativa. Mal cumple su función si no se pregunta, al menos, cui bono. Es decir, a quién beneficia que se publique esta noticia.

Como no vendo miles de ejemplares, ni mucho menos puedo permitirme comer de lo que escribo (y desde luego, la posteridad, si existe, queda muy lejos), supongo que puede decirse que soy un escritor fracasado. Uno de esos que, al decir de algunos, estamos malgastando nuestro tiempo. Un tiempo que podríamos dedicar a algo para lo que tuviéramos más talento, en lo que pudiéramos alcanzar un mayor éxito. Pero, ¿y si no tenemos talento para nada más? ¿O no queremos tenerlo?